Usando la profundidad de campo de forma creativa

Una profundidad de campo no siempre es inusual, de cualquier forma puede “empujarse". Con “empujarse” me refiero a trabajar una toma que va desde una gran distancia hasta tan cerca como sea posible teniendo toda la imagen perfectamente enfocada. (Ansel Adams accidentalmente utiliza el término “cerca-lejos” para imágenes como esta). Lo primero a tener en cuenta es la apertura (f al mínimo) y también la selección de la longitud focal del objetivo. Cuanto mayor sea el ángulo mayor oportunidad para tener toda la imagen nítida con una apertura pequeña. Sin embargo, la distancia focal y la apertura son sólo herramientas que ayudan con el concepto de profundidad.

En este caso, en uno de los templos en ruinas de Angkor la idea es captar en un solo tiro las diferentes escalas de la escena, desde las hojas del primer plano, la textura del bajo relieve de la roca que se extiende a sólo unas pulgadas de distancia y hasta las galerías del templo que se ven al fondo a través de la puerta. Los objetos cercanos  y lejanos son importantes en conjunto lo que implica que debemos encontrar una posición exacta a la cámara y ubicarla lo más cerca posible para que la profundidad de campo con mínima apertura pueda cubrir el rango que buscamos. El punto de enfoque en este caso no está exactamente en medio sino ligeramente más cerca de la cámara, como se ve en el diagrama. 


Ruinas de Ta Prohm, Angkor, Cambodia, 1989

El punto de enfoque (línea roja) está aproximadamente a un tercio del camino a la escena para maximizar la profundidad de campo en el diafragma  (sombreado rosa).  A una apertura amplia la profundidad de campo (sombreado rosa claro) no cubriría ni el primer plano o el fondo.

Profundidad Imposible

Las leyes de la física establecen límites a la profundidad de campo con cualquier lente en particular. No es muy relevante para fotografía entrar en ecuaciones pero estos límites pueden llegar a notarse especialmente en el “close-up”. Prácticamente, cuanto más cerca se esté al “Macro” esperamos menor profundidad de campo. Puede que uno no busque esta profundidad pero si lo queremos no podemos hacerlo mediante medios ordinarios.

En la naturaleza muerta que se muestra a continuación no hay forma alguna de conseguir una nitidez completa con un lente normal. ¿Qué pasa entonces con los medios extraordinarios?  Una ventaja de la fotografía digital es que las imágenes pueden unirse digitalmente, como en un rompecabezas y con HDR por citar  formas obvias. Menos conocido pero de mucha utilidad es la mezcla de enfoques, en la cual un software toma una serie de fotografías tomadas todas desde una misma posición pero cada una con enfoques diferentes y elige los bits más definidos de cada una de ellas para armar una imagen completa. No es infalible porque la escala cambia a medida que cambia el enfoque, pero usualmente se obtienen buenos resultados como en la siguiente  imagen donde se usó un software llamado Helicon Focus.


Típica apertura amplia, sin inclinación con poca profundidad de campo.


Mínima apertura, sin inclinación, aún sin procesar completamente


Inclinación con apertura amplia, escena procesada completamente


El lente 90mm T/S Schneider-Kreuznach sin inclinación. Los dos planos de la lente y el sensor son paralelos


El lente 90mm T/S Schneider-Kreuznach  inclinado hacia enfrente. Los dos planos (lentes y sensores) ahora se cruzan con el plano del conjunto de naturaleza muerta.

Si llegaste a tomar fotos en aquellos días pre-digitales usando una cámara de gran formato debes conocer el principio de Scheimpflug. Suena desalentador y toma su tiempo acostumbrarse pero básicamente la parte frontal que sostiene el lente y la parte trasera que sostiene la película no tienen que estar fijos y  paralelos entre sí (como en la mayoría de las cámaras).  En una cámara normal, si el enfoque cambia las áreas nítidas las veremos más cerca o lejos y la profundidad de campo va de cerca a lejos también. No así si se inclina el objetivo por la parte de atrás. Imagina el plano de enfoque, que no es algo en lo que normalmente se piensa, como una hoja de vidrio en posición vertical enfrente y arriba de uno. Hasta aquí todo normal con una cámara y lente, pero si se pudiera inclinar solamente el lente hacia adelante  este plano imaginario como hoja de vidrio también se inclinaría hacia delante. ¿Por qué se querría hacer esto? Porque las cosas que se necesiten ver nítidas en la imagen podrían estar en una superficie plana como una tabla. Existen lentes especializados que hacen esto para DSLRs para ya no tener que hacerlo en cámaras de gran formato. Esto es un caso bastante fácil de hacer en la práctica, pero en palabras suena complicado, así que dejaremos que las siguientes ilustraciones cuenten la historia.


Principio Schempflug

El plano del lente sin inclinación (línea naranja) es paralelo al sensor (línea verde) y el plan de enfoque nítido (línea amarilla). El principio de Scheimpflug radica en que los tres planos se encuentran en algún punto, en este caso en el infinito.


Al inclinar el lente hacia delante se inclina también el plano del lente. donde éste plano se encuentra con el plano del sensor (esquina inferior derecha) es donde el plano de enfoque tiene que encontrarse también

Y en una forma similar de hacer lo contrario en el enfoque superficial (arriba) es usando un lente de inclinación hacia el lado opuesto al que queremos. Esto es el enfoque contraproducente y aquí está el ejemplo. Si inclinas el lente hacia atrás en una escena que se está inclinado hacia delante se puede obtener un enfoque selectivo de la manera más extrema posible (con una apertura abierta, naturalmente). Quise hacer esto aquí, con un “Scriptorium” para escribir (sí, así se llama) donde estuvimos trabajando en una biblia escrita a mano, quería enfocar directamente solamente en una o dos palabras. Con un lente de distancia focal estándar inclinada hacia la derecha y con una buena medición,  como la película de 4x5 pulgadas en una cámara de estudio que usé, la película se inclina de nuevo hacia delante. Esto es exactamente lo opuesto a la forma en que las cámaras fueron diseñadas para usarse; los fabricantes no siempre pueden adivinar lo que los fotógrafos van a hacer. 


Scriptorium de la biblia de St John, Wales, 2000


La inclinación del lente hacia arriba corre sobre la mesa de dibujo para que la escena esté enfocada sólo en unas cuantas letras y la mano. El principio funciona tanto para una lente de inclinación en una réflex digital, la inclinación frontal más tradicional y los estándares de visión de la cámara.

Acerca del autor de la nota: Michael Freeman es un fotógrafo de renombre internacional con 40 años de experiencia profesional, especializado en el reportaje documental y de viaje. Su trabajo ha sido publicado en medios de todo el mundo como Time-Life, GEO  y la revista Smithsonian con quien ha trabajado por 30 años . Ha publicado 133 libros  con 4 millones de copias vendidas, 66 de ellos relacionados a la fotografía. Cuenta con una maestría en Geografía de la Universidad de Oxford. Freeman se dedicó primero a la publicidad antes de dedicarse por completo a la fotografía editorial con un viaje por el Amazonas

Consulta la nota en su idiona original en: http://www.manfrottoschoolofxcellence.com/2016/03/58504/

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