Manipulación fotográfica: imágenes que fueron modificadas para pasar como reales

Siempre he mantenido la convicción de que toda fotografía es una manipulación, podemos establecer grados de intervención pero toda fotografía es una manipulación en el sentido de que reconstruye la realidad en base a unos parámetros subjetivos

 Joan Fontcuberta

 

La manipulación fotográfica es una actividad que se ha llevado a cabo casi desde que Daguerre logró captar su primer imagen alrededor de 1839; desde entonces muchas imágenes han sido procesadas intencionalmente para eliminar personajes, agregar o quitar elementos o  simular desde cero una escena para hacerla pasar como verdadera.

En muchos casos fueron los mismos editores quienes orquestaron o permitieron la alteración causando el “patatús” del creador al ver su obra manipulada de forma tan poco honrosa. Pero existe también un lado oscuro, cuando es el fotógrafo mismo quien manipula o monta su propia imagen de forma poco ética para alcanzar objetivos ambiciosos.

 

A continuación les presentamos tres casos recientes de manipulación intencional por parte de los autores, dos de ellos se cerraron las puertas a concursos prestigiosos, y de paso fueron el hazmereir de la comunidad, y el tercero aún se debate entre la duda y la verdad.

 

El vermilinguo que no se movió durante una toma de larga exposición

 

La más reciente noticia sobre manipulación se dió en el concurso Wildlife Photographer of the Year  A finales de 2017 se anunciaban a los ganadores de la categoría  “Animales en su entorno” todos recordamos esa hermosa captura de un oso hormiguero devorando termitas en una larga exposición donde contrasta la luminiscencia de los insectos, imagen tomada por el fotógrafo brasileño Marcio Cabral.

 

Para decepción de los amantes de la larga exposición, alguien avisó al Museo de Historia Natural en Londres sobre un posible fraude, y para desgracia de Marcio se llevó a cabo una investigación con dos expertos en mamíferos, un especialista en taxidermia, un experto en mamíferos sudamericanos y un investigador de osos hormigueros, quienes concluyeron que era altamente probable que el animal de la foto estuviera muerto, sí ¡muerto!.

 

Al parecer el animal de la foto es un ejemplar disecado que se encuentra en un centro de visitantes del Parque Nacional de la Emas, en  Brasil (justo donde se tomó la foto). ¿Cómo habrá logrado Marcio tener acceso a este espécimen para montar su captura? 

Los expertos creen que hay elementos en la postura, la morfología, el pelaje y la cabeza del animal demasiado similares para que las imágenes muestren dos especímenes diferentes.

 

Obviamente después de semejante engaño la imagen fue descalificada. A decir del Museo, esta acción infringe una de sus políticas principales, las fotos “no pueden engañar al espectador o intentar tergiversar la realidad de la naturaleza”. El premio quedó desierto ante la imposibilidad de hacer otra valoración a ciegas. Y Cabral, bueno, él  no podrá volver a presentarse en las siguientes ediciones del Wildlife Photographer of the Year nunca.

 

Una afortunada casualidad

 

En 2016, Nikon Singapur anunciaba que la fotografía del reportero gráfico Chay Yu Wei bien merecía ser galardonada dentro del concurso “Look Up”. La fotografía contaba la historia de un paseo del fotógrafo con sus amigos en el cual tuvo la buena suerte de encontrarse con un avión y conseguir una toma perfecta. 

 

 

Desafortunadamente para Yu Wei, otros fotógrafos quisquillosos notaron algo extraño y sometieron la imagen a un ajuste de exposición donde se asomó la triste realidad, el avión era un elemento añadido.

 

Cuando se viralizó el fraude, Nikon retiró la imagen y ofreció disculpas al públicoTenemos que hacer lo correcto por nuestra comunidad y por las normas que se esperan de Nikon. Hemos eliminado la imagen y con ella los comentarios que tenía la entrada, un tecnicismo inevitable en estas redes sociales. Pero hemos tomado muy en serio este inconveniente (...) Gracias por su franqueza, honestidad y apoyo. Esta ha sido una experiencia de aprendizaje para nosotros”

 

Mientras que para Chay Yu Wei, a él le llovieron toda cantidad de memes por su osadía y sólo se limitó a dar una pobre explicación: “Crucé la línea al presentar la foto para este concurso. Siento mucho no haber respetado la competencia de Nikon, es un error y no debí haber hecho eso. Es mi culpa y me disculpo sinceramente con Nikon, con los fotógrafos y con la comunidad en general”.

 

Detrás del ícono de una tragedia política

 

Cerramos este artículo con esta imagen que dió vuelta al mundo apenas unas horas después de ser tomada. En 2015 la foto de Aylan Kurdi, el niño de tres años cuyo cuerpo yace en una playa turca boca abajo con las manos abiertas fue puesta en duda justo una semana después de darse a conocer cuando comenzaron a difundirse otras imágenes que sugieren que la escena fue “montada”, a que a decir de los detractores, el cuerpo del niño fue encontrado en otro lugar y trasladado al sitio donde se tomó la foto.

 

A pesar de que sigue en debate este caso y que la imagen no pretendió engañar a un “jurado”, resultaría igualmente grave que se comprobara algún tipo de manipulación en la escena  en una imagen que pretende respaldar una historia puesta como “verídica”, dañando la intención “documental” de la fotografía periodística, rama que no se encuentra actualmente en sus mejores momentos de credibilidad.

 

Existen también defensores de la imagen hecha por la fotógrafa turca Nilüfer Demir, estos analistas presumen que el cuerpo encontrado lejos del sitio donde se tomó la foto no se trata de de Aylan, sino de su hermano mayor Galip, quién también murió en tan terrible situación. 

La versión, replicada por varias 'fanpages', indica que el pequeño 'encalló' en otra zona de la playa, donde no había demasiada visibilidad y que fue movido por un tercero al lugar donde finalmente fue fotografiado

 
Sea cual fuere el origen de esta imagen eso no cambia que Aylan se haya convertido en un símbolo de todos los niños que perdieron la vida tratando de alcanzar Europa y Occidente.

 

Tocará la tarea a ustedes queridos photolovers sacar sus propias conclusiones y reflexiones sobre esta imagen, y les dejamos un consejo: ¡Nunca manipulen una imagen a menos que sea para uso personal!  

¡Nos leemos!

 

Con información de: 
Time
Excélsior
Russia Today
Museo de Historia Natural de Londres
BBC Londres
The Independent